Sonó el despertador a las cinco treinta de la mañana y me apuré a salir para alcanzar a mis compañeros en la torre de mexicana donde seria originalmente la salida, pero al llegar, ya se habían marchado, por lo que decidí emprender el viaje en solitario rumbo a puebla y desayunar con ellos.

Salí rápidamente entre las calles para ganarle al tránsito matutino de la ciudad de México y al pasar la caseta del valle de Chalco me sentí liberado, como si hubiese escapado de un encierro, de una rutina y de un lugar donde te regulan tus tiempos, actividades etc. Creo que muchos saben a lo que me refiero con este sentimiento.

Pero ya estaba en la carretera arriba de mi motocicleta, dejando todo aquello atrás y por frente el sol naciente que se asomaba entre los volcanes y la zona boscosa del camino a la altura de Rio frio.

Sintiendo el aire helado de la mañana y el danzar de las curvas ascendentes hasta llegar antes de Puebla por San Martín, en la gasolinera donde me encontré una fila de motos estacionadas y caras conocidas, así que paré a desayunar con mis nuevos compañeros, saludar y presentarme con el resto del grupo y proseguir el viaje, después de la reposta de combustible proseguimos en tres grupos pasando por las famosas cumbres de maltrata, descender por el poblado de Balastrera, Nogales, Orizaba, Córdoba y tomar la autopista hacia el sureste pasando por Minatitlán y desviarnos rumbo a Tuxtla Gutiérrez, aquí en esta desviación de las Choapas inició la larga recta y nos internarnos en la sierra, el camino maltratado con baches, sorteando una serie de hoyos, tierra suelta etc. Fue mucha vibración que algunas maletas laterales de las motocicletas salían disparadas hacia las orillas del camino, algunos top case volaban al pasar los enormes baches que no se veían por la bruma y la arena suelta que nos tocó en esta ocasión a causa de las prescipitaciones pluviales que habían pasado días antes.

A pesar que se había dividido el grupo en tres partes para ser más fácil la rodada y no ser un contingente grande en número ya que sumamos 27 en total, en esta recta se desalinearon todas las formaciones por la irregularidad del camino, las motocicletas altas Gs 650 y 1200 no tuvieron problema pero los de las motocicletas RT, K`s y todas las máquinas de rines de aluminio, no podían continuar la misma velocidad de las Gs aminorando la velocidad para esquivar lo más posible dichos baches.

Ya por la tarde alrededor de las 7:00pm llegamos a Tuxtla Gutiérrez, y al llegar al hotel encontramos un contingente muy grande de motocicletas BMW y una manta escrita con la leyenda de Welcome Rider`s BM`S, estacionadas unas 500 motocicletas por todo el hotel, de hecho no había lugar donde dejar mi máquina, y tuve que estacionarme en una rampa de emergencia, con la pena pero después de haber rodado todo el día y sorteando obstáculos como si hubiera sido ruta off Road no quise esperar más para un buen baño y un chapuzón en la alberca y una buena comida con su respectiva cerveza fría de la mesa del bufett del hotel, y como era de esperarse, te formas y cuando te toca llegar a la mesa donde está el bufett, ya no hay, y hay que esperar a que nuevamente los meseros surtan más, pero una buena cerveza fría al fin y para hidratarte bien valía la pena.

Nuestra compañera Catalina repartió el kit de las playeras y camisas que usaríamos como grupo BMW München Motorrad durante el viaje.

Al llegar la noche después de comer y todos cambiados, bañados y perfumados asistimos a un restaurante llamado la Pichancha, lugar turístico, donde sirven platillos regionales y presentan bailables de todas las regiones del estado de Chiapas, acompañado de una bebida llamada Pumpo, una bomba mezclada con varios licores en cantaros de semilla de árbol muy dulce que te marea poco a poco, te das cuenta cuando comienzas a reír demasiado ya quieres a todo el mundo y te da por cantar, te hacen participar en él show, hay poesía, música, tocan la tradicional marimba etc.

Al día siguiente rodamos rumbo a Chapa de Corzo, para embarcarnos en las lanchas turisticas y recorrer el Cañón del sumidero, pasando la famosa entrada de la “V” de la victoria, símbolo del escudo del estado de Chiapas formado por los dos taludes más altos del Cañón, observando también el caballito de mar, una estalactita pendiendo en una caverna sobre un talud, al igual el Cristo sentado en la cueva de la Virgen, avistamos algunos cocodrilos a la orilla de uno de los playones del Cañón, pasamos por una formación rocosa cubierta de abundante musgo verde húmedo por una cascada natural que nace de uno de los taludes tomando una forma de pino o árbol de navidad, como lo llaman los lugareños, y al pasar debajo de esta cascada sientes la brisa fresca cayendo sobre ti, muy refrescante por el calor que se siente. Continuamos hasta llegar a la cortina de concreto de la presa y regresamos para desembarcar en el Parque Nacional Cañón del sumidero, atravesando el puente colgante de madera en la entrada y caminar por los pasillos rústicos con vegetación del lugar, completamente selvático muy bien ambientado, continuamos por los andadores hasta llegar a una alberca, en medio de un entorno natural, una palapa con restaurante lleno de platillos deliciosos, bebidas, agua natural, de frutas, cerveza, vino etc. Nos tocó ver una pantera, serpientes pitón, Jaguar, Tucanes, Guacamayas, y una tirolesa gigante en tres etapas, caminatas, kayak y un Aviario, en general todo planificado en medio de un entorno ecológico.

Después de nadar y convivir en la alberca platicando el recorrido del viaje y conociendo a mis nuevos compañeros, Fernando nos explicaba como se hacía una geolocalización y la confluencia de energía para definir puntos datum registrándolos con coordenadas UTM (universal transversa de Mercator), así pasamos la comida.

De regreso en la lancha hacia Chapa de Corzo escuchamos y observamos los monos aulladores o saraguato, entre las copas de los árboles, y volvimos a ver como varios cocodrilos se metían al agua perdiéndose entre el oleaje de la lancha, un buen recorrido.

Al llegar nos colocamos el equipo y tomamos las motocicletas para subir por la montaña rumbo a San Cristóbal de las casas, donde los lugareños dicen que de todos los pueblos mágicos, San Cristóbal de las casas es el más mágico de todos, por sus costumbres, sus habitantes, su arquitectura, su posición geográfica, su clima etc.

Por la noche caminamos por el jardín principal, escuchamos a la estudiantina del pueblo tocando en los arcos de la plaza mayor, después nos dirigimos a un bar para escuchar trova y descorchar una botella de vino tinto y picar unas aceitunas y carnes frías al centro de la mesa.

A la mañana siguiente al despertar y salir con mi motocicleta, levanté la mirada y observe una estela como cometa brillante sobre el aún obscuro cielo que comenzaba a clarear, a lo lejos sobre la calle empedrada se veían las casas coloniales y de teja de barro oxidado, se apreciaba como se reflejaba la primera luz de la mañana.

Después de llenarlos tanques tomamos la carretera hacia la Sierra de Chiapas rumbo a las cascadas de Agua Azul, recorriendo una serie de poblados, paisajes impresionantes llenos de vegetación, tonalidades de verdes y azules, las carreteras angostas llenas de curvas una tras otra sin parar, curvas cerradas, otras más cerradas, desfiladeros, y olores particulares, como el aromático pino, la yerba húmeda, la tierra mojada, leña humeante, hasta percibir los olores más frescos de la flora del lugar.

Al llegar a las cascadas de agua azul caminamos hacia la cima por unas escaleras rocosas formadas por las personas de la cooperativa del lugar y observamos todas las cascadas y sus figuras caprichosas desde lo alto y nadamos en las pozas de agua cristalina que se forman, aprovechamos para hidratarnos un poco y comer unas quesadillas de comal acompañadas con arroz de campo, con un sabor ahumado por la leña que lo calentaba muy rico. Continuamos nuestro camino por la estrecha carretera llena de curvas para arribar a la cascada de Misol-ha, una cascada más alta con una poza grande de agua fría y una tonalidad de varios colores por la refracción o bifracción de la luz entre los follajes de los árboles, y por supuesto también nadamos un rato.

Continuamos hacia Palenque donde nos quedaríamos a pernoctar en un hotel ecológico muy cómodo y bonito, rustico y natural, escondido entre la selva a la entrada de las primeras calles de Palenque, poblado con mucha historia Arqueológica.

Ya en instalados en Palenque, estaba programado un autobús de la cooperativa de la tribu lacandona para visitar la cultura Maya en Yaxchilán, la frontera con Guatemala, territorio administrado por los lacandones, por lo que no permiten el acceso a ningún vehículo, incluyendo motocicletas.

Visitamos el restaurante “la cueva del Jaguar” donde se encontraba un muelle improvisado de lanchas transportadoras, y nos embarcamos en unas chalupas de motor para navegar por el rio fronterizo encontrando soldados del ejército de Guatemala haciendo guardia y cuidando el paso de la frontera, llegamos a las ruinas de Yaxchilán donde nos encontramos con los vestigios al natural y conservados, una acrópolis muy conservada y la pirámide mayor en unas condiciones impresionantes, además de volver a ver los monos saraguatos o aulladores, su aullido se escucha hasta cinco kilómetros de distancia cuando están en celo, caminando también observamos tarántulas gigantes y peludas de colores en la cola, del tamaño de tu mano, y unas raíces expuestas de árboles enormes llamadas ceibas espectaculares, tomando una serie de fotografías del lugar y de los pequeños grupos que nos dividimos a lo largo del maravilloso recorrido hasta llegar nuevamente a la chalupa que nos llevaría de regreso al lugar donde nos aguardaban el autobús y la camioneta de BMW donde llevaban las refacciones y a Angel y un servidor por no haber reservado con tiempo lugar en el autobús del grupo.

Al otro día decidimos visitar las ruinas de Palenque donde se encuentra la famosa tumba del Rey

Pakal el grande gobernador del señorío Maya conocido como el astronauta después de muchos años, por el grabado de la figura de su lapida por su posición fetal en la que se encontraba, pensaban que estaba sentado en una nave espacial y la verdad era que la posición fetal había sido a propósito por la creencia que al morir en esta vida vuelves a nacer en la otra vida. Fallecido a los 80 años el 23 de agosto del año 683 d.C. y su esposa Tz ´acbu Ajaw fallecida en el año 672 d.C., dedicándole una pirámide adjunta como tumba monumental en su honor, visitamos el templo de los gobernantes, el Observatorio y los campos del juego de pelota, tuvimos la suerte de poder pasar y bajar a la tumba del Rey Pakal ya que entre nosotros había un guía de la Conaculta y permitieron visitar la lápida.

En la entrada de las ruinas en la zona de vendimia de los recuerdos encontramos todavía jade, piedras preciosas, máscaras, ámbar, collares, pulseras, un sinfín de recuerdos, los mismos que venden las artesanías son de las diferentes tribus o etnias del lugar, vestidos de trajes de manta y si quieres tomar fotografía con ellos te cobran algunos y otros no se dejan fotografiar ya que dicen que les robas el alma.

Continuando el viaje hacia la carretera federal saliendo a Escárcega y tomar la interminable recta a Chetumal encontrando tramos asfaltados, tramos en reparación y parte de autopista en muy buen estado, en este tramo nuestro compañero Sergio se incorporó al grupo alcanzándonos en este tramo, y precisamente por los baches salió disparada una de sus maletas laterales de la motocicleta tan rápido que no se dio cuenta hasta que yo me detuve a recoger la maleta entre la hierba, después de un par de minutos regresó preguntando que había pasado y ya traía su maleta entre las manos y lleno de espinas, acomodando su maleta con ligas y amarrando la maleta como pudimos para continuar y antes de llegar a Chetumal nos desviamos hacia la laguna de Bacalar hospedándonos en un hotel que se quedó en la época de las películas de Mauricio Garcés, con sus terrazas y alberca estilo Silvia Pinal, pero con la impresionante laguna de Bacalar donde nos metimos todos a nadar y relajarnos un poco del viaje y de tantas horas en la motocicleta pernoctando esa noche en este impresionante lugar.

En la noche salimos a cenar al centro del pueblo y a comentar todo el recorrido hasta ahora y definir el resto del viaje y la llegada a la ciudad de Cancún, ya por las once de la noche nos retiramos a dormir.

Al día siguiente la mayoría del grupo desayunaron en la ciudad de Felipe Carrillo Puerto, tres de mis compañeros me acompañaron a conocer Mahaual, un lugar maravilloso, virgen, bonito lleno de sabor, colorido, el mar con el característico color azul turquesa del caribe con turismo europeo y americano. Nos paramos en un hotel boutique con su restaurante bajo una palapa con vista al mar caribe viendo el amanecer con todas sus tonalidades, el desayuno fue sencillo, pero el espectáculo de ver los primeros rayos del sol con una humeante taza de café en las manos valió la pena, el sabor de la papaya dulce y los huevos a la mexicana con frijoles refritos y su delicioso jugo de naranja fueron suficientes para reponernos de la desmañanada y la maravillosa vista que nos regalaba la mañana quedamos encantados del lugar.

Continuamos por la pista Chetumal a Cancún disfrutando de la vista de los manglares y la vegetación distinta, acostumbrados a ver y el tono color arena de la carretera que deslumbraba rebotando los rayos del sol debido a los materiales de la región con la que fue construida hacía que usáramos las micas obscuras de los cascos hasta llegar y parar el resto del día en Xcaret , un lugar encantador, con espectáculos de animales, paisajes y la conjugación del mar, playa, laguna, paisajes, ecosistemas donde tomamos un descanso, comimos, nadamos, caminamos, degustamos los diferentes platillos del bufet etc.

Por la tarde rumbo al esperado Cancún, donde nos esperaban nuestros compañeros de viaje y a muchos a sus familias que los alcanzarían en este punto.

La llegada fue bastante húmeda ya que llovió con bastante fuerza, todo el trayecto desde puerto Morelos hasta el hotel, veníamos empapados y cansados del largo día de rodar y nadar, además de comer más de lo habitual pero al llegar y ver las setecientas motocicletas estacionadas en el estacionamiento del hotel y el recibimiento por parte de los patrocinadores, compañeros, se nos olvidó lo mojados y cansados que estábamos.

Posteriormente del registro asistimos a la inauguración de bienvenida y la cena de pilotos y familias que ofrecía el evento, entre los compañeros del club y el convivio nocturno se fue el resto de la noche, satisfechos por haber llegado al punto de encuentro y lugar de la convención.

Al otro día por la mañana asistimos al mirador de la zona hotelera donde tomarían la fotografía aérea de todo el contingente BMW desde el helicóptero de los medios de comunicación y saldríamos al puerto Juárez para embarcarnos en el ferry hacia Isla Mujeres con las motocicletas para rodear la isla y llegar a comer el menú marino preparado por los anfitriones de la isla y disfrutar el resto de la tarde nadando en la playa y preparar el regreso a Cancún para asistir a la plaza Kukulcán y hacer las compras con los descuentos de la convención.

Por la noche, la cena de clausura, la rifa de la motocicleta que bajaba sobre una plataforma desde lo alto del plafon, el brindis general y todo el glamur del lugar nos ayudó a pasar un cierre divertido, con la compañía de los amigos del grupo y los nuevos amigos del viaje, el excelente paisaje nocturno y la velada agradable fue suficiente para quedar satisfechos por el deber cumplido, nos retiramos a descansar para salir de regreso al día siguiente hacia Mérida Yucatán.

Desde temprano todos los pilotos preparando las maletas y acomodando su equipaje y amarrando las cosas, haciendo el checado de salida del hotel iniciamos el regreso por la carretera principal, después de un tramo paramos a hidratarnos a las afueras de Chichén itzá y continuamos a la Ciudad de Mérida para probar comida típica y regional en el restaurante los Almendros, probamos la sopa de lima, la cochinita pibil, los tradicionales Papatzules, los panuchos etc.

Después de la condimentada comida seguimos hasta Campeche, donde llegaríamos por la tarde a recorrer el centro de la ciudad amurallada y ver los bailables y la hermosa ciudad tan bien conservada e iluminada y muy limpia, encontrándonos a varios grupos pequeños de compañeros ya de regreso de la convención, saludándolos y comentando las experiencias del viaje hasta el momento.

Por la mañana después de un recorrido a los fuertes y al museo donde se defendían de los ataques piratas, continuamos hacia la población de Champotón y recorrer el enorme y largo puente para cruzar el mar y llegar a comer a Villa Hermosa Tabasco, en la zona de Tabasco 2000. Un bufet de mariscos delicioso en el Restaurante de la Jangada.

Después de la deliciosa comida varios compañeros continuaron su regreso para llegar a dormir a Minatitlán, otros nos quedamos en un hotel a descansar en Villa Hermosa y continuar al día siguiente y salir descansados para llegar al otro día a la Ciudad de México.

Nuestros compañeros en sus reportes de avance informaban que Jaime Díaz había roto sus dos rines de la motocicleta en la zona recta rumbo a Minatitlán y tuvieron que subir su motocicleta a una grúa los otros compañeros prosiguieron al siguiente día en grupoy pco a poco fueron reportando sus llegadas, quedé maravillado de este viaje de 5500km. Que definitivamente lo recomiendo y lo volvería hacer.

A partir de este año 2005 muchos de los compañeros que hoy formamos el BMW Motorrad Club CDMX antes München Motorrad Club Ciudad de México hemos recorrido muchas carreteras y este año 2021 en medio de la pandemia nos reencontramos con los compañeros que fueron dejando el club y ahora nuevamente ingresaron a nuestras filas para seguir haciendo historias, bienvenidos a casa.

Gonzalo G. Medina Piña